miércoles, 7 de enero de 2009

Retraso

Ayer, formateé mi ordenador, ¿Motivo? Pues tenia 106 troyanos en el "C:" y 386 en "Documentos", que creo yo que viene a ser lo mismo...
Y ahora, no tengo el word, y el unico sitio donde esta el último episodio es en el documento del tercer libro porque en él saldrá esta historia, solo que le cambiaré el nombre.
Lo siento... Pero eso sí, podeís descargaros el Libro 2 "El arbol de los sueños rotos".
Salió ayer.
Pulsa aquí para descargar.

domingo, 4 de enero de 2009

Episodio 09 - Lyko, un deshecho humano elemental.

Bueno, este espisodio es algo corto pero lo es porque el último episodio, el pròximo, será muy largo, y se publicará el dia 6. Sin más dilación, ¡Ahí va!:

Me miro a la cara y le miré, tenia los ojos en blanco, ¿seria él realmente?

- ¿¡Porque haces esto!? – Le pregunte.

Me respondío lanzándome una llamarada, la cual corte con mi oz.

- Eres bueno… - Me alagó – Pero yo lo soy más.

Parecia una frase de niño pequeño mal criado, pero era una frase que lo demostraba todo, sí era Lyko, con ese carácter tan “chulo”, que siempre piensa que es el mejor.

- Bien, eres bueno… ¡Pero no el mejor! – Le dije.

Al cortar otra llama de las que me lanzaba avancé rápido pensando que así podría tener ventaja sobre él, pero no. Él se echo atrás.

- Sabes que esta batalla es inútil, ¿Verdad Lyko? – Le dije.

- ¡¡¡Tú eres inútil!!! – Me respondió mientras me lanzaba otra respuesta, una llama enorme, la cual no pude frenar. Mi oz cayó al suelo. Me miro mal y dijo:

- Bueno, porque me das pena. Lucharemos ambos sin armas, pero tén en cuenta que no he dicho: Sin poderes elementales.

Me lancé a mi derecha y cogí mi oz esquivándome la nueva llama que lanzó. La llama chocó contra Wreod e Ynue y los deshizo.

- ¿Necesitas ayuda? Si nos necesitas, llamanos, que en un pispás te lo matamos – Dijo uno de los crepúsculianos. Los crepúsculianos bajaron y se fueron del transanlantico.

- Lyko, no sabes lo que haces… Los crepúsculianos tansolo te quieren usar, te usarán para dominar el mundo y luego, cuando tengan a otro mejor que les haga los trapos sucios, te abandonarán – Le dije.

- ¿Qué no lo entiendes? ¡Que yo soy el mejor! – Me respondió formando dos grandes bolas de fuego en sus manos.

- Pero… A ti… ¡Nadie te necesita! – Me dijo antes de unir las dos bolas de fuego. Una vez unidas crecieron y me las lanzó.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Episodio 08 - En la isla de Pascua

- Crepusulianos? - Respondí - ¿Qué coño es eso? Suena más falso...
Ynue me dijo:
Realmente, los crepusculianos són los que deberian ocupar este planeta, solo que un guerrero llamado Luquke los eliminó. Desde entonces ellos no se atreven a acercarse al mundo, tansolo vienen a esta isla.
- Dios... Esque no me lo creo.
-Calla y a trabajar.
- ¿Por que no te callas? - Le dije mientras empezaba a darles con mi daga a las víctimas.
En ese momento, Wreod se acercó y gritó:
- La hemos cagado, vienen los crepusculianos, entrad al barco y que nadie salga. Haced vuestro trabajo sin hacer ruido.
Todos entramos al barco y al momento oí como algo chocaba contra tierra, mire y ví que un avión extraño había aterrizado rompiendo una estatua de la isla. No sabría decir si era un ovni o un avión.
Ynue me echó pàra dentro y subí con todos los mensajeros hasta la tercera planta.
Ahí, Wreod le dijo a Ynue:
- Vale que él sea tu ojito derecho o tu mensajero personal pero en este ataque, acribillamiento o como lo quieras llamar mando yo, ¿sabes?
Lo siguiente, me sorprendió, de parte de Ynue y luego me sorprendió todo, en ese momento hacer eso... Se necesita ser valiente.
Ynue contestó:
- Tú puta madre.
- ¿Còmo? - respondió Wreod mientras se giraba para mirar a la cara a Ynue.
- Llevo 3 años en estos y 2 de ellos me los has amargado, ¿Entiendes?
- Pues seguiré haciendolo si hace falta para que los putos crepusculianos estén ahí fuera, porque en esta misión, yo mando.
Hay alguien que debe labarse la boca, pensé.
- Entonces yo seguiré haciendo esto. Ynue intentó dare un golpe de puño a Wreod, lástima, Wreod no me caía bién ojalá no se hubiese agachado y esquivado tal golpe.
Wreod se avalanzó contra Ynue lanzandolo contra el suelo.
Ynue le dio un golpe de puño, esta vez sí le toco.
No sé porque, quise saber más en ese momento de los crepusculianos, así que me gire mirando a los demás y dije:
- ¿Quieness son esos putos crepusculianos?
- Ni en broma digas eso. - Oí como decia una voz que venia de detrás de la gente que estaba mirando.
Una llamarada enorme quemó a todos los mensajeros que estaba mirando, y de ahí, salio Lyko.
En breve oí otra voz, esta venia del piso de abajo.
- Bién dicho Luquke, esto de que te hayas unido porfin a nosotros, nos irá de rosas. El mundo será nuestro. Ahora, como rey de los guerreros del crepúsculo, matalo. - Lo dijo un crepusculiano que estaba en el piso de abajo, lo ví por un agujero que había en todos los pisos, menos en el primero.
Sabía a lo que me enfrentaba, pero acepté.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

INMORTALIDAD & EL GUERRERO DEL CREPUSCULO#6 & 7

Hoy, traigo dos capítulos, de regalo.
A leer.
EPISODIO 6, INMORTALIDAD
Buah, llevo todo el día escupiendo sangre.
Hoy no iré a el instituto, y ya que no está nadie en casa, iré a ver a la muerte.
Ayer, la muerte estaba en la biblioteca, despues de bomitar sangre, fui a hablar con ella. Me acerque y le dije:
- ¡Hola!
- Buenos dias. - Me respondió.
A lo que yo le conteste:
- Tengo que hablar con usted, recuerda el tema que discutimos el otro dia? El de que muchos mensajeros hombres mueren en hora de trabajo, sabe?
- Por supuesto! Tienes algo que decirme sobre ese tema? Ven a mi despacho. - Dijo cerrando una conversa y esperando a que llegase a su despacho para seguir conversando de dicho tema.
Llegué a su despacho, era amplio y con miles de trabajadores, ellos, no eran como los demás. Eran seres cuernudos y rojizos. También estaba llena de archivos y documentos la sala, subí hasta la parte superior de la mesa y seguí hablando.
- Mira, resulta que ayer, en el caso del tren me dañé--
- ¿Quieres que te cure? Lo puedo hacer siempre que quiera.
- No, no. Ese no es el caso.
Escuche: Todos los humanos mensajeros que tiene usted en su ejercito, dependen de usted. Es decir, son mortales, por eso si usted no les cura, mueren. Y la mayoria de misiones, son largas, es decir, si fuesen cortas como la de ayer, el herido podría venir y curarse. Pero si son largas... Pierden la vida.
- Mm... ¡Magnífico! Veo que alguien piensa igual que yo. Ya se me pasó por la cabeza esa solución.
Solo que... ¿Còmo hago que alguien sea inmortal? Eh, ¿Còmo?
- Ah... Vaya, pensaba que tú podías hacerlo.
- Iba a invertir dinero en ello, pero en ese momento pasó lo de que mucha gente debía morir, entonces ubo el tema de reclutación de mensajeros y tal. Pero ahora... Lo probaré. Uno de los mejores cientificos está en mi equipo. En breve tendré la solución, si existe. Pero aún así, ese cientifico del que te hablo, es tan bueno que, hasta crea las soluciones.

EPISODIO 7, EL GUERRERO DEL CREPUSCULO.

Hace ya 3 dias que hable de la inmortalidad con La Muerte.
Hoy ha llegado una pocima que hace a la inmortalidad, pero te deja dormiendo un dia. Por la noche me la tomaré.
Antes de ayer me desperté en el Hospital, escupiendo sangre y 24 horas en un sueño extraño, parecido al coma, mi madre se preocupó y me llevo a el hospital.
Al despertarme, me gire y mire el electrocardiograma no mostraba las pulsaciones, tampoco mostraba la típica línea. Mostraba todo verde, supongo que era de tantas líneas que habían, como yo empezé a ser inmortal, ahí se veia.
El daño lo notaba. Al hospital llegó un mensajero y me dijo:
- Soy Wreod, un amigo de Ynue. Ynue está ocupado en una misión de la cual me pidió que te llamase para que le ayudases.
No contesté, escribi una nota de despedida a mi madre y la deje encima la camilla y salí por patas poniendome la ropa por el camino.
Wreod me frenó y creó un teletransportador desde el cual se podía llegar al lugar del cual me llamó Ynue. Lo crucé y llegué a la isla de pascua. Un transanlantico estaba estrellado ahí.
Solo había fuego.
Le comenté a Ynue que nos podíamos permitir un dia de vacaciones, nadie pasa por esa isla. Ya morirán otro dia cuando nos toque matarlos de hambre.
Ynue me dijo:
- No, porque los crepusculianos deben venir y no pueden encontrarse todo esto.

sábado, 11 de octubre de 2008

¿Un atentado suicida? (Parte 2, el terrorista) #5

No lo podía creer. ¡Había matado a una persona!
Entre en el vagón y toque con la punta de mi increible oz a los humanos del interior.
Con un golpe en la puerta se rompió y me permitió el paso al siguiente vagon.
Me dirigí hacía él y pase. Ví a tres policias, tenian una libretita y delante un humano.
El hombre tenía un buen montón de explosivos ya usados.
- Esto ha sido un atentado suicida... - Dijo un policia a los otros dos.
- Correcto, y todo me ha salido bién - Dijo el hombre de los explosivos mientras se levantaba.
Ví como una mujer se levantó de detrás de una de las sillas de el vagon. La mujer tenía toda la barriga ensangrentada y abierta en canal. Miro al suelo y vio un niño muy chiquitito. Pensé que era su hijo, pero no era motivo para sobrevivir.
Corrí hacía ella y le roce con mi fría oz. Luego retrocedi unos cinco pasos ràpidamente y corte con mi oz a el terrorista. Un policia me dijo mientras disparaba:
- ¿Pero que haces?
Mientras la bala penetraba en mi estomago ataque a dos policias y los mate.
Sabía bién que no debía hacerlo pero aún así no podían salir de ahí con semejante información.
Una vez la bala penetro en mi estomago mate al ultimo policia.
- Argh - Dije mientras me tapaba la hèrida fuertemente con la mano.
Debía buscar una solución, que no muriese aúnque me apuñalasen, eso era una cosa que ya discutiria más adelante con la muerte. Porque si siguiese así... Todos los mensajeros humanos moririan.

viernes, 10 de octubre de 2008

¿Un atentado suicida? (Parte 1, Lyko)#4

Estubimos unos 15 minutos en volver a llegar al mundo real, no me extraña que necesiten a gente que esté en la tierra, con lo que tardan... Incluso diría que necesitan más humanos.
Un equipo de unas 5 personas ya estaba ahí, también habían unos 3 mensajeros de la muerte.
Por suerte caí por la parte trasera del tren, ahí los investigadores, policias, bomberos, medicos o lo que coño fuesen no me verían.
Mi amigo Ynue (El mensajero que me llevo a todo este caos) me dijo que delante de los demás humanos no se transformaban otra vez en muñecos.
- Pero... Yo soy humano - le dije.
- Ya pero esque yo estaba atrapado en tu muñeco, por lo cual, cuando me mirabas me volvia muñeco pero muy pocos están atrapados, y los que lo están nunca vienen, estorbarian más que favores harían - me contestó.
Tenía los pelos de punta, no me podía creer lo que estaba pasando, pensaba en lo que estaba haciendo.
Gire mi cabeza hacia la izquierda ahí ví a un mensajero, Este era humano. Bueno, eso creo, solo le ví la mano y era humana. Luego me fije más detalladamente en él y ví que o era enano o bién, no tenía cabeza.
Él no llevaba ninguna oz, movia los brazos y controlaba el fuego, usaba el fuego como a oz, es decir, mataba a la gente con el fuego.
Intrigado le pregunté a Ynue:
- Escucha, ¿Quien es ese?.
- Ah, ¿ese? Se llama Lyko, si alguna vez muere la muerte, él y tres mensajeros elementales más harán su trabajo. Se escogío a él y los demás porque tienen virtudes muy avanzadas. Eso se decidió hacer hace 13 años ya, cuando murio La Muerte II. Bueno, eso ya es cultura, ya la contaré otro día, ahora a matar.
Me quede mirando a Lyko un par de segundos pero entonces note algo que me cogía de la camisa y me hacia daño, miré y era un hombre calvo que con su quemada ardiente y ensangrentada mano me cogía y pedía ayuda, decidido, cogí mi oz y...
Ziiiiiiiiuuuuu.
Con aquella fría daga le corte la cabeza en dos trozos.

Mañana intentaré actualizar.

Death & Me #3

Buah... ¿Cuanto tiempo no?
A ver empecemos.

La quimerica criatura se allaba ante mis ojos, a quien más temia, estaba en mis ojos, el que probocaba el final de todos estaba en mis ojos.
Le mire fijamente a los ojos, aunque no tubiese.
Mobiendo su gigantesca mandibula con la que de un mordisco me podría partir en dos me dijo:
- Vaya, porfín llegas. Ultimamente demasiada gente desafia la muerte por lo cual no puedo actuar, ni yo ni mis subornidados pueden con todas las muertes. Por eso he decidido añadir a la lista de mis secuaces a humanos, pero pocos, apenas diez. Tú por ahora eres el único.
Probablemente te preguntes ¿Porque?.
-Sí - Le interrumpí.
- Pues mira, escuchame atentamente - siguio - resulta que todo iria mejor si alguien pudiese matar a más gente desde el mundo humano, así almenos cuando llegasen mis secuaces ahí, no habría tanta gente a la cual matar, ¿Entiendes? Por eso mismo te llamé. Coge tu traje en el vestíbulo de la izquierda.
Me dirigí a paso ligero hasta la pequeña puerta del vestíbulo del que me habló, la abrí girando su pomo rodeado de telarañas que llegaban hasta el techo.
Entré y cogí una bata de un color azulado oscuro y me la puse encima de la ropa.
Salí a fuera de ese oscuro antro y ví como un sirviente llegaba a la sala, y decia:
- Atentado, salid del inframundo y id a el mundo humano, un tren ha explotado, matadlos a todos antes de que salgan de ahí con vida.
Entonces ya sabó cuala era mi mision en ese dia.